La NCh1508 exige verificar la estabilidad de cortes y rellenos en sectores con suelos finos, y en La Pintana esa condición se repite en casi toda la comuna. Con una población que supera los 177 mil habitantes asentada sobre depósitos de cenizas volcánicas y limos arcillosos, las lluvias de invierno activan deslizamientos superficiales en laderas con pendientes superiores a 15°. Nuestro laboratorio aplica retroanálisis con parámetros obtenidos de ensayos triaxiales y corte directo, ajustando el modelo a la estratigrafía real de cada sitio. Antes de excavar en zonas como El Castillo o Santo Tomás, conviene cruzar estos resultados con un ensayo CPT que entregue la resistencia por punta sin alterar la muestra, y cuando el perfil muestra intercalaciones de arena limosa, verificamos el potencial de licuefacción según NCh433.
Con suelos volcánicos parcialmente saturados, el factor de seguridad puede bajar 40% en 48 horas de lluvia continua.
