La cuenca de Santiago esconde variaciones sedimentarias que no siempre son evidentes desde la superficie, y en comunas como La Pintana, con una historia de rellenos aluviales del río Maipo y depósitos de ceniza volcánica, la heterogeneidad del subsuelo puede jugar malas pasadas a una excavación o a un diseño de fundación. El método de resistividad eléctrica mediante sondeo vertical (SEV) permite mapear esas diferencias sin mover un metro cúbico de tierra: inyectamos corriente y leemos cómo responde el terreno. La Pintana, con una población que supera los 177.000 habitantes y una demanda creciente de infraestructura educacional y sanitaria, requiere estudios geofísicos que identifiquen zonas de saturación, lentes de arcilla o paleocanales antes de clavar la primera estaca. La norma NCh1508 orienta la prospección geotécnica regional, y nuestros perfiles geoeléctricos complementan la exploración directa con sondajes SPT cuando se necesita correlacionar resistividades con valores N60 en zonas de baja competencia.
Un perfil geoeléctrico bien interpretado en suelos de La Pintana puede distinguir entre un estrato seco competente y una lente saturada de baja resistividad sin necesidad de perforar.
Preguntas comunes
¿Qué profundidad alcanza un SEV en los suelos de La Pintana?
Depende de la apertura electródica máxima. Con AB/2 de 150 metros alcanzamos profundidades de investigación efectivas entre 50 y 80 metros en condiciones típicas de la comuna. Si el subsuelo tiene contrastes resistivos marcados —como gravas secas sobre arcillas saturadas— la penetración de corriente se reduce y la profundidad útil puede ser menor.
¿Cuánto cuesta un sondeo eléctrico vertical en La Pintana?
Un SEV con arreglo Schlumberger en la zona sur de Santiago se sitúa entre $296.000 y $464.000, dependiendo de la profundidad de investigación requerida, la cantidad de puntos de sondeo y las condiciones de acceso al terreno.
¿En qué se diferencia el SEV de una tomografía de resistividad?
El SEV es una técnica unidimensional: asumimos estratificación horizontal y obtenemos un perfil de resistividad en profundidad bajo un punto. La tomografía eléctrica usa arreglos multielectródicos para generar un corte 2D continuo, con mejor resolución lateral pero menor profundidad de investigación. En La Pintana usamos SEV para exploración profunda y tomografía cuando necesitamos mapear variaciones laterales en los primeros 20 o 30 metros.
¿Los resultados del SEV sirven para el diseño de la puesta a tierra?
Sí, y de hecho es uno de los usos más frecuentes. Con el SEV obtenemos un modelo de resistividad del terreno por capas que alimenta directamente el cálculo de la malla de puesta a tierra según NCh3171. En suelos estratificados de La Pintana, donde la resistividad superficial puede ser muy distinta a la profunda, este perfil es indispensable para un diseño ajustado a la realidad.
¿Qué normativa chilena rige estos ensayos geofísicos?
La prospección geofísica se enmarca en la NCh1508 para estudios geotécnicos generales. Para diseño de puesta a tierra aplicamos NCh3171, y cuando los resultados alimentan el análisis sísmico del sitio, nos referimos a NCh433 y NCh2369 en lo que respecta a la clasificación del perfil de suelo.